Entrenar con gripe ¿una práctica buena o peligrosa?

A todos nos ha pasado que pescamos un resfriado justo en esos días de andar a toda marcha con nuestras metas físicas. Mucho juicio con la alimentación, cargas cada vez más pesadas, mayor resistencia, motivación a tope y de repente... ¡aaaaachú! Lo que comienza con un estornudo o una tos recurrente termina convirtiéndose en un gripe en toda regla.

La idea de hacer deporte estando resfriados nos lleva a un dilema. Según a quién preguntemos o dónde busquemos, pueden decirnos que no pasa nada si entrenamos y que mas bien nos ayudará a recuperar más rápido, o que si hacemos ejercicio agripados será el fin de nuestros días… Ok, quizás exageramos con esto último, pero sí que las opiniones varían radicalmente.

Entonces, ¿cuál es la respuesta correcta? ¿Es buena idea entrenar con gripe o mejor hibernar en cama hasta que pase el malestar? Veamos.

¿Resfriado y deporte? Primero escucha a tu cuerpo

El cuerpo humano es como una máquina enorme con un ensamblaje casi perfecto. Sin embargo, como toda máquina que puede sufrir averías, nuestro cuerpo es propenso a enfermarse de tanto en tanto, y una gripe estacional es de las afecciones más comunes.

A diferencia de las máquinas, con las que hay que saber algo de mecánica si se pretende entender lo que sucede, cuando nos enfermamos tenemos una ventaja para saber el estado de nuestro cuerpo: ¡es nuestro y lo estamos sintiendo todo! Basta con prestar un poco de atención a nuestros síntomas y sensaciones para saber cómo nos iría combinando resfriado y deporte.

Cuándo hacer deporte con gripe

Hacer deporte resfriado

Si el malestar está comenzando y los síntomas son llevaderos, hacer un poco de ejercicio puede ser una buena idea. Hay una curiosa regla llamada regla del cuello que es útil al tomar esta decisión. Nos dice que si los síntomas están presentes del cuello hacia arriba (dolor de garganta, estornudos, ojos rojos), es aconsejable el ejercicio.

Practicar deporte es una actividad que libera endorfinas, así que ayudará a mejorar el estado de ánimo y a despejar las fosas nasales. Eso sí, no es momento para ponernos exigentes ni querer subir las cargas o romper nuestra mejor marca de tiempo. El entrenamiento ha de ser suave, con cargas bajas y priorizando el ejercicio cardiovascular.

En todo momento hay que prestar atención a nuestro cuerpo y en caso de sentir un malestar mayor, debilidad o cansancio extremo, es mejor poner pausa al asunto.

Cuándo hay que evitarlo

Siguiendo con la sofisticada regla del cuello, si los síntomas van del cuello hacia abajo, habrá que sacar al ejercicio físico de la agenda por los próximos días. Esto incluye congestión en los pulmones, dolores musculares, malestar estomacal y fiebre. Con este panorama, el entrenamiento, lejos de ayudar, podría hacer flojear aun más nuestro ya debilitado cuerpo.

Un apartado al que hay que poner especial atención es a la fiebre. Se trata de un mecanismo de defensa del cuerpo en el que se eleva la temperatura para atacar al virus que se ha instalado en nosotros. Al hacer deporte con fiebre, sudamos en exceso. El sudor nos “refresca”, lo que impide que nuestro sistema inmune haga bien su trabajo. Esto también supone un gran gasto de energía que puede descompensarnos.

Lo que no debes descuidar durante un resfriado

Tanto si te sientes lo suficientemente bien para hacer ejercicio, como si prefieres reposar y tomarte unos días libres de actividades deportivas, la OMS plantea ciertas recomendaciones básicas que querrás cumplir. Te ayudarán a que el malestar se haga más llevadero y la recuperación llegue tan rápido como sea posible. Te ampliamos las más relevantes:

  • La alimentación: Es muy común que durante una gripe o resfriado común se pierda un poco el apetito y hasta cause pereza tener que comer. Pero es en estos momentos cuando el cuerpo tiene más necesidad de nutrientes  para ayudar al sistema inmunológico a combatir el virus. Como siempre, frutas, vegetales y proteínas son indispensables.

Alimentación para el resfriado

Probablemente, si tienes un malestar de gripe no te apetece engullirte un bistec o una pierna de pollo. Puedes ayudarte con batidos de proteína como el nuestro para garantizar que cubres tus requerimientos diarios y le das a tu cuerpo la materia prima que necesita. Además de estar muy ricos, por ser libres de lactosa, le sentarán bien a tu estómago.

  • La hidratación: entre las fiebres y sus respectivas sudoraciones, se pierde mucha agua y es posible deshidratarnos. La deshidratación aguda puede causar dolores de cabeza, taquicardia y mareos. Si encima le añadimos el malestar gripal, la cosa no pinta nada bien.

Beber  líquidos durante el resfriado

Para evitar estos problemas, es importante beber suficientes líquidos durante el resfriado, que además de agua pueden incluir infusiones naturales, caldos de verduras y zumos de frutas frescas.

  • El descanso: Tanto con gripe como sin ella, descansar es esencial. En días de resfriado, el cuerpo dispone buena parte de su energía en combatir el virus que está afectando, y no queda mucho para más. Por ello es crucial guardar reposo para permitirle hacer su trabajo.
Descansar es esencial en días de resfriado.

 

La falta de descanso y sueño profundo causa somnolencia y fatiga, lo que no ayuda en nada en nuestra recuperación. Si te cuesta conciliar el sueño y descansar por la noche, puedes echarle un vistazo a este artículo que preparamos pensando en eso.

Como en casi todo, sobre entrenar con gripe no hay consenso, sino que cada caso es diferente. De cualquier forma, no exijas a tu cuerpo más de lo que puede dar, busca atención médica si los síntomas se hacen muy fuertes y pon en práctica todas las indicaciones que te dé tu médico de cabecera. En menos de lo que imaginas estarás recuperado y de vuelta al entrenamiento. ¡Ánimo!





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