Digestión de las proteínas: ¿Por qué los batidos whey son tan poco digestivos?

Terminas de entrenar, bebes tu batido de proteínas whey y ahora sientes que tienes una mancuerna en el estómago. Hinchazón, pesadez, molestia estomacal. Si algo de todo eso te parece familiar, no es casualidad. La digestión de las proteínas es un tema delicado y el suero de leche no es su mejor aliado.

Las proteínas son esenciales para el funcionamiento celular, pero en el deporte se las utiliza principalmente para la recuperación de los tejidos. Claro, las proteínas son los bloques que construyen los músculos. Ni más ni menos.

Por eso, los batidos proteicos se convirtieron en el principal suplemento fitness. Son una forma práctica y rápida de alcanzar el requerimiento diario de proteínas. Sin embargo, hay quienes padecen sus molestos efectos secundarios.

Si quieres saber por qué los batidos proteicos son tan poco digestivo, has llegado al lugar indicado. Pero antes tenemos que hablar un poco sobre las enzimas y su papel en la digestión de las proteínas.

¿Qué son las enzimas?

Comencemos por el principio: los procesos biológicos que ocurren dentro de todos los organismos vivos son reacciones químicas. Así es, todas las células de tu cuerpo viven en una rave constante. Ocurre 24/7, incluso mientras te relajas leyendo este artículo.

Y si nos permites abusar de la analogía, la fiesta está dirigida por DJ Enzima. Las enzimas se encargan de regular estas reacciones químicas, acelerándolas y haciéndolas más eficientes. Son catalizadores, por lo tanto no afectan el resultado de la reacción y no son consumidas en el proceso.

Las enzimas son fundamentales para todos los procesos biológicos, entre ellos, el crecimiento, la reproducción y la coagulación de la sangre. Sin las enzimas, todas esas reacciones químicas demandarían mucha más energía y tardarían más tiempo en completarse. En definitiva, no existiría la vida tal como la conocemos.

Hay muchos tipos de enzimas en nuestro cuerpo, incluidas las metabólicas, las hepáticas y las cardíacas, por nombrar algunas. Sin embargo, aquí hablaremos de las enzimas que participan en la digestión.

¿Cuál es la función de las enzimas en la digestión?

La digestión es un proceso de transformación de los alimentos. Como resultado, lo que comemos se desarma en pequeñas partículas que pueden ser asimiladas por nuestro organismo. 

Las enzimas tienen un rol fundamental en la digestión. Justamente, su función es romper los polímeros presentes en los alimentos y descomponerlos en moléculas más simples.

Hay muchas enzimas que participan en la digestión y su tarea comienza cuando masticamos los alimentos. Las glándulas salivales producen una de las enzimas que participan en la digestión de carbohidratos. Esa es la función de la enzima amilasa.

De modo semejante, la lipasa es una enzima que se encarga de las grasas de los alimentos. Como ya puedes inferir, también hay enzimas específicas que participan en la digestión de proteínas.

Enzimas que intervienen en la digestión de las proteínas

Las proteasas digestivas son un grupo enzimático que se origina en el estómago o en el páncreas. Su misión es romper los enlaces que unen a las macromoléculas proteicas. De esa manera, se reducen a sus componentes esenciales, los famosos aminoácidos.

Las proteasas tienen la tarea de descomponer las proteínas para que los aminoácidos puedan ser asimilados por el organismo y, más tarde, reutilizarlos. Como un niño desarmaría un auto hecho de ladrillos Lego, para poder armar una motocicleta.

¿Por qué los batidos proteicos son tan poco digestivos?

La proteína de suero de leche (whey protein) es uno de los suplementos más usados por los deportistas. Es entendible, ya que es un complemento rápido y práctico para alcanzar la cuota diaria de proteínas. De todas maneras, también trae algunos problemas.

La razón principal es que este producto se elabora con suero de leche, un lácteo líquido subproducto de la elaboración de algunos quesos. Por ello, el consumo de proteína whey está asociado a varios trastornos gastrointestinales.

Indigestión

Como ocurre con todos los alimentos, la digestión de las proteínas ocurre gracias a las enzimas, que las descomponen en elementos más simples.

Sin embargo, la capacidad del sistema digestivo tiene un límite. Si consumes demasiada proteína junta, las enzimas simplemente no podrán seguirte el ritmo. Como resultado, y hasta que termines de procesar toda la proteína acumulada, es normal sentir hinchazón o, incluso, molestia abdominal.

Constipación

La fibra alimentaria tiene un rol clave. Si bien no es un nutriente, colabora en la peristalsis intestinal, es decir, el movimiento involuntario del tracto intestinal.

Sin embargo, la fibra se encuentra principalmente en las plantas. Los alimentos derivados de los animales contienen poca fibra y, por lo tanto, el suero de leche también. 

Entonces, si se consumen batidos de proteína sin incorporar alimentos ricos en fibra, se corre el riesgo de sufrir constipación.

Intolerancia a la lactosa

La lactosa (también conocida como azúcar de la leche) es un glúcido formado por la unión de una molécula de glucosa y otra de galactosa. Por supuesto, hay una enzima específica que divide la lactosa, para que pueda ser absorbida por el cuerpo. Esta enzima se llama lactasa y se produce en el intestino delgado.

Sin embargo, hay veces en el que el intestino delgado produce poca lactasa, o ninguna. Eso se conoce como intolerancia a la lactosa y quienes la padecen sufren gases, dolor abdominal y diarrea, al consumir cualquier tipo de lácteo. Como puedes suponer, la proteína de suero de leche no es apta para estas personas.

Batidos de proteínas fáciles de digerir

Hasta aquí solo hemos mencionado el problema y llegó el momento de abordar la solución. Afortunadamente, la proteína de suero de leche no es la única opción disponible en el mercado.

Existen batidos de proteínas elaborados con otras fuentes además de la animal, y cada vez más atletas los eligen. ¿Por qué? Algunos porque son vegetarianos o veganos, y otros porque resultan mucho más fáciles de digerir, en especial para los intolerantes a la lactosa.

Proteína de origen vegetal

Los batidos proteicos de origen vegetal aportan los 9 aminoácidos esenciales. Por otra parte, a diferencia del suero de leche, las proteínas vegetales no tienen lactosa y contienen abundante fibra. 

Otra de sus ventajas es que puedes elegir entre diferentes fuentes vegetales como arroz, soja, quinoa y guisantes, dependiendo de cuál te agrade más. O también puedes intercalarlas para sumar variedad a tu dieta.

Proteína de insecto

¿Proteínas a base de insectos? Sin duda. Hay muchas razones para consumir insectos. De hecho, según la FAO, unas 2 mil millones de personas consumen habitualmente insectos en países de América, África, Asia y Oceanía. 

Es lógico: los insectos tienen mucha proteína, ¡hasta tres veces más que la carne! Además, aportan los 9 aminoácidos esenciales, tienen 12 veces más vitamina B12 que el salmón y el doble de calcio que la leche.

Por si esto fuera poco, su producción es sustentable. En relación con producir un kilogramo de carne vacuna, un kilo de grillos requiere 2.000 veces menos agua, 10 veces menos alimento y 13 veces menos espacio, porque se crían en vertical.

Por todo eso, las proteínas a base de insectos, como la de becrit, son cada vez más elegidas. Ah, y no olvidemos que también tienen mucha fibra y cero lactosa.

Así que ya sabes. Si quieres mejorar tu digestión y colaborar con el medioambiente, deja tu viejo batido de suero de leche y elige una mejor alternativa. Hacer el cambio depende de ti.


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