Dieta metabólica ¿Una dieta de choque más o la solución para perder grasa?

Hagamos un ejercicio mental. Imagina que llegaron los esperados días libres y te has ido de vacaciones a tomar un descanso. Además de que tu nivel de actividad es menor, no hay dulce, tarta o chocolatina a los que digas que no. Poca atención has puesto a la báscula y, ya que todo eran shorts y bañadores, no hubo ni un par de vaqueros que te lanzaran alguna advertencia.

Cuando vuelves a la rutina, parece que alguien te ha cambiado todas las prendas del guardarropas por las de una o dos tallas menos, mientras que la báscula se burla de ti. Te deprimes y lo único que piensas es que hay que tomar medidas drásticas sí o sí, y una dieta de emergencia parece la luz al final del túnel. 

¿Te suena algo de esto? Seguro que sí. Y es que las dietas de choque, esas que reducen de forma drástica la ingesta de alimentos, son muy buscadas después de una temporada de desarreglos. Vamos a darle un ojo a una de ellas, la conocida dieta metabólica, para saber si puede ser el santo grial del fitness o una dieta más que va directo a la colección de fracasos.

Una dieta muy de moda

alimentos dentro de una dieta metabólica

La dieta metabólica es una dieta de choque que se ha vuelto famosa gracias a la investigación y posterior libro de Diane Kress “The metabolism miracle”, que sostiene que existen 2 tipos de metabolismo y deberíamos ajustar nuestras comidas de acuerdo al nuestro:

  • Metabolismo A: lo tienen las personas con índices de grasa corporal dentro de los rangos normales y que toleran los carbohidratos muy bien. Vamos, esos afortunados que comen como quieren y siempre lucen esbeltos.
  • Metabolismo B: en este caso existe una alta resistencia a la insulina, de modo que pequeñas cantidades de azúcar liberan grandes cantidades de esta hormona, que cuando se eleva dificulta la pérdida de grasa. Este metabolismo caracteriza a las personas con exceso de peso y que tienen síndrome metabólico.

En el caso de tener un metabolismo tipo B que es el “problemático”, habrá que limitar de forma casi radical el consumo de carbohidratos. Esto con la finalidad de “resetear” algunos órganos como el páncreas, encargado de secretar insulina y el hígado, que produce y almacena glucosa. Según se plantea, ambos órganos pasarán a funcionar mejor y la sensibilidad a la insulina se incrementará.

El paso a paso de la dieta metabólica

La dieta metabólica se divide en tres etapas:

Etapa 1:  Solo 25 g de carbohidratos al día por 8 semanas, y basar la alimentación en proteínas y verduras.

Etapa 2: Solo 60 g de carbohidratos al día por el tiempo necesario hasta lograr el peso deseado.

Etapa 3: De ahora y para siempre, consumir las calorías requeridas individualmente, priorizando la proteína, eligiendo alimentos bajos en carbohidratos y evitando azúcares y harinas refinadas.

Luego del segundo paso, se supone que habrás conseguido una cura metabólica gracias a la cual tu cuerpo y órganos marcharán mucho mejor. Suena bien.

Así que esto puede funcionar ¿cierto?

Perder peso / Dieta metabólica

En nutrición hay una pequeña verdad digna de enmarcar: una dieta, sea cual sea, hace perder peso si lleva a una restricción calórica, ya que para perder peso solo hay que consumir menos calorías de las que gastamos. Partiendo de esta premisa, la dieta metabólica va a hacerte perder peso, pues al suprimir casi por completo la ingesta de carbohidratos, le quitas un montón de calorías a tus comidas. Sin embargo, esto no es lo único que deberías considerar. La verdadera pregunta es ¿puedo mantenerlo a largo plazo?

Si colocamos en una pirámide las prioridades nutricionales a la hora de adelgazar, la base de todo sería la adherencia, es decir, poder hacer de ese este patrón de alimentación tu estilo de vida por meses y años. Aquí es donde cojea la dieta metabólica, ya que desde la fase 1 es algo que no todo el mundo podrá seguir por mucho tiempo.

Si te consideras capaz de comer solo 25 g de carbohidratos al día, que pueden estar en la mitad de un pan de hamburguesa, ¡adelante! Pero si eres como la mayoría de los mortales, terminarás por tirar la toalla y es aquí cuando llega el temido efecto rebote. Debe haber otra manera, ¿verdad?

La puerta estrecha por la que nadie quiere entrar

Lograr bajar de peso de forma saludable y sostenida en el tiempo es bastante simple, pero eso no significa que sea fácil. Es por ello que la mayoría de las personas buscan soluciones radicales en lugar de dar cada día pasitos pequeños pero firmes.

De acuerdo a un estudio del Colegio Americano de Medicina del Deporte, un déficit calórico moderado en combinación con ejercicios de fuerza es la mejor manera para perder grasa y no recuperarla. Si quieres comenzar a hacer cambios positivos en tu alimentación, toma nota de estos simples consejos:

  • Reduce el consumo de harinas refinadas, chocolatinas empacadas, comidas o bebidas azucaradas y bollería. En estos deliciosos pecados se esconden cantidades ingentes de carbohidratos simples y grasas saturadas.
  • Dale prioridad a carbohidratos complejos y fibrosos, como frutas y vegetales. Además de ser bajos en calorías, aportan fibra y micronutrientes y te ayudarán a sentirte satisfecho.
  • Incrementa tu consumo de proteínas. Son el macronutriente base para construir estructuras, así que deberían estar en cada comida. A veces puede ser difícil, por eso es buena idea ayudarse con batidos de proteína como el nuestro, que además de ser tan rico que parece un postre, caerá como una pluma en tu estómago, pues no contiene lactosa y no causa los típicos síntomas de hinchazón y gases de otros batidos.

Desde becrit siempre abogamos por una alimentación nutritiva, saludable y equilibrada. Por esa razón creamos un producto de la más alta calidad que te ayudará a complementar tus buenos hábitos alimenticios y llevar una vida mucho más sana. ¿Te animas a probarlo?


Dejar un comentario

Por favor tenga en cuenta que los comentarios deben ser aprobados antes de ser publicados