¿Cómo calcular tu peso ideal?

Si buscas en internet "cómo calcular el peso ideal", podrías pensar que es muy sencillo. Simplemente alcanzaría con tomar una calculadora e ingresar un par de números. Sin embargo, hasta Mister Google puede equivocarse.

Te pedimos disculpas por el spoiler, pero aquí no encontrarás una fórmula del peso ideal. Eso no existe.

De todos modos, ¿qué es el peso ideal? ¿Cómo se define? Nos alcanzará con decir que puede ser aquel que garantiza un estado de salud óptimo. 

Pero, por otro lado, el peso ideal también puede ser aquel que te permita alcanzar tus objetivos y el máximo rendimiento. En ese sentido, no es lo mismo el peso ideal para un luchador de sumo que para un maratonista.

Como puedes ver, en estas definiciones no se habla de kilogramos, metros de altura ni operaciones algebraicas. Vayamos a conocer las razones.

¿Cómo calcular el peso ideal?

La herramienta más conocida es el Índice de Masa Corporal (IMC). Lo mencionan organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y los ministerios de salud de varios países. Pero que sea famosa no quiere decir que debas utilizarla.

mujer sobre una balanza para saber su peso

Cómo se calcula el IMC

¿Cómo calcular el IMC? Su fórmula es súper simple, solo debes tomar tu peso en kilogramos y dividirlo por el cuadrado de tu altura en metros. Es decir:

IMC = kilogramos / metros2

Esa fórmula arroja como resultado un número, según el cual tendrías un peso saludable o no.  Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), estos son los rangos de valores que debes considerar:

  • Debajo de 18,5: Bajo peso.
  • 18,5–24,9: Peso normal.
  • 25,0–29,9: Sobrepeso.
  • 30,0–34,9: Obesidad Clase I.
  • 35,0–39,9: Obesidad Clase II.
  • Por encima de 40: Obesidad Clase III.

¡Increíble! Con solo dos números puedes saber si tienes un peso saludable. Parece magia, ¿cierto? Pues no lo es.

Tomemos el caso de Dwayne “La Roca” Johnson, quien  pesa unos 120 kilos  y  mide 1,95 metros. Si él se preguntara cómo calcular su peso ideal y utilizara esta fórmula, sabría que su IMC es de 31,6. ¿A ti te parece que “La Roca” es obeso? A nosotros tampoco.

Sin duda, hay algo que está mal con el IMC, y la respuesta es bastante evidente.

¿Por qué el IMC no funciona?

Según la OMS, “el IMC es muy fácil de medir y calcular y, por lo tanto, es la herramienta más utilizada para correlacionar los riesgos de tener problemas de salud con el peso corporal, al nivel de la población”.

Olvidar esa última aclaración —“al nivel de la población”—, es la raíz de la confusión con respecto a este indicador. Para comprenderlo bien, repasemos brevemente la historia del IMC.

El IMC fue desarrollado por el belga Adolphe Quetelet (1796-1874). Él fue astrónomo, naturalista, matemático y sociólogo. Fue una de las mentes más brillantes de su época, pero su campo de expertise era la estadística, no la medicina.

Así lo explica Keith Devlin, un matemático y divulgador contemporáneo, en un artículo imperdible al que tituló   “¿Crees en las hadas, los unicornios o el IMC?”. El problema del IMC, afirma Devlin, es que sirve para sacar conclusiones sobre la sociedad en su conjunto, no sobre los individuos.

“El IMC fue formulado para proporcionar una fórmula matemática simple y fácil de aplicar para dar una medida amplia de los problemas de peso, al nivel de las sociedades”, explica Devlin.

Y ahonda: “[El IMC] mide una tendencia general. Dado que la mayoría de la gente hoy en día (y en la época de Quetelet) lleva una vida bastante sedentaria, la fórmula asume tácitamente una baja masa muscular y un alto contenido relativo de grasa”.

El IMC aplica moderadamente bien a las personas sedentarias, ¡porque fue formulada centrándose en ellas! Por eso, alguien tan activo físicamente como “La Roca”, sería obeso. El IMC no distingue entre grasa, hueso y músculo. Simplemente contempla el peso total.

Entonces, ¿por qué, tanto tiempo después, el IMC sigue siendo tan famoso? Veamos qué reflexionó Devlin al respecto: “Sospecho que gran parte de su atractivo es que se trata de un número único, fácil de calcular, con una fórmula matemática que le otorga un aire de autoridad científica”.

Cómo calcular el peso ideal: alternativas al IMC

Existen muchas alternativas al IMC, que también utilizan fórmulas matemáticas para indicar si una persona está dentro de un rango saludable de peso.

Por ejemplo, el Índice de Adiposidad Corporal (IAC), que compara la circunferencia de las caderas con la altura de la persona. De modo semejante, el Índice Cadera/Cintura utiliza la relación entre las circunferencias de esas dos partes del cuerpo.

Mujer tomándose medidas corporales

El problema con todos estos índices comienza cuando se los considera una medida universalmente válida. En cambio, apenas sirven como un método de detección de un problema, y ninguno debería ser utilizado para calcular el peso ideal de alguien.

Podrá parecer una frase complaciente, pero tu peso ideal es aquel con el que te sientas bien y que responda a tus gustos personales. Por supuesto, también es recomendable que sea un peso que te permita estar saludable.

Si crees que tienes problemas de peso, lo mejor que puedes hacer es olvidar las fórmulas mágicas y consultar a un médico nutricionista. Solo un profesional de la salud puede realizar las evaluaciones médicas indispensables para estimar el estado de salud de una persona.

Cómo mantener un peso saludable

La recomendación de mantener un peso saludable no es un capricho. Además de reducir el riesgo de contraer enfermedades cardíacas, derrames cerebrales, diabetes e hipertensión arterial, también puede reducir el riesgo de varios tipos de cáncer.

Dicho todo esto, es importante saber qué causa el aumento de peso.  Según la Universidad de Harvard, los kilos ganados responde a cuatro factores.

Los genes

Es cierto, existen personas con una predisposición genética a ganar peso y almacenar grasa en la zona media con mayor facilidad que otras. Sin embargo, los genes no tienen por qué convertirse en el destino.

Los  estudios sugieren que mantenerse activo y llevar una dieta saludable, evitando hábitos poco saludables como el consumo de bebidas azucaradas, puede prevenir la predisposición genética a tener obesidad.

La dieta

La cantidad y la calidad de los alimentos de una dieta, tienen un fuerte impacto en el peso. Más allá del conteo total de calorías, es importante tener una alimentación variada para tener más energía, sentirse mejor y estar más saludables.

Dieta variada y saludable

La actividad física

La actividad física es un elemento clave para mantener un peso saludable. Sin embargo, no solo sirve para gastar calorías, sino también para favorecer la salud cardiovascular y mejorar el estado de ánimo, entre otros beneficios.

En ese sentido, siempre es mejor quemar una caloría, que no consumirla.

La calidad del sueño

Los estudios científicos sugieren que existen una relación entre el peso de una persona y la calidad de su sueño. En general, quienes duermen poco tienden a pesar más. ¿Por qué? Hay muchas hipótesis al respecto.

Hombre descansando relacionado con calidad del sueño

Podría ser que al dormir menos, se pasa más tiempo despierto y eso aumenta las oportunidades de comer. También, que al estar cansado es difícil tener ganas de realizar actividad física. Por último, otra hipótesis es que la falta de sueño altera el equilibrio de las hormonas que controlan el apetito.

Músculos, ¡al rescate!

Lejos de obsesionarse con cómo calcular el peso ideal y correr a la balanza/báscula para medir los progresos, una buena estrategia para estar saludables es mantener o ganar masa muscular mientras se pierde grasa.

En pocas palabras, el objetivo final es que a través del ejercicio cambies tu composición corporal y reemplaces la grasa por músculos. Por eso, no necesariamente pesarás cada vez menos e, incluso, dependiendo de cuál sea tu punto de partida, tal vez aumentes de peso.

Este enfoque tiene muchas ventajas. Como dijimos, la actividad física no solo sirve para perder peso, sino también para tener huesos más sanos, ser más fuertes y cuidar al corazón.

Por si esto fuera poco, el músculo es un tejido que demanda más energía que la grasa. Entonces, cuanto más músculos tengas, más calorías quemarás al final del día.

El rol del ejercicio y las proteínas

 Es cierto que no hemos respondido a la pregunta de cómo calcular el peso ideal. Sin embargo, nos pareció importante señalar los errores detrás de esa idea, a la vez que presentamos un camino alternativo, muy diferente a seguir los dictados de una balanza/báscula.

Además de entrenar, hay otro requisito básico para aumentar la masa muscular: consumir suficientes proteínas. La forma más práctica de hacerlo es complementar tu dieta con batidos de proteínas a base de insectos, como la de becrit.

proteína de insecto becrit

Puedes tomarlo cuando quieras. Los batidos de becrit no contienen lactosa, por lo que puedes beberlo antes de entrenar (link nota anterior), sin sentir las típicas  molestias estomacales que producen los batidos whey.

Elige tu sabor favorito (chocolate, vainilla o fresa) y súmate a la comunidad de atletas que confían en becrit, una  alternativa saludable y ecológica.


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